The Seminar presentations are published in
the web site of the Dirección de Tecnología, Procesos y Servicios Ambientales , in the web sitedeveloped by the Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental, Argentina
La producción limpia no es perfecta, y no lo es todo. De las cosas que más me han interesado en este asunto es que, a pesar de todas las bondades que se han mencionado y algunas más, la producción limpia no es una iniciativa que crezca espontáneamente, a la que la gente acude "per sé", sino que hay que ir hacia la gente para invitarla a participar de la producción limpia. Y no es sencillo retenerla y obtenerla. Hay muchos factores y una gran cantidad de obstáculos y resistencias.
En esta exposición, voy a señalar algunos de éstos que son con los que en México nos hemos enfrentado y me han llamado la atención, pero aclaro que solo me referiré a algunos aspectos, que son los de comunicación y de promoción de éstas iniciativas.
Cuál es nuestro punto de partida? En un principio, lidiábamos con el paradigma de combatir la contaminación con tratamientos "end of pipe", o de fin de tubo. Los que participaban en los procesos eran ingenieros, sanitaristas, ambientalistas o técnicos, y la consecuencia era una minimización de los residuos o de la contaminación. En el paradigma que nos encontramos, que aquí se ha denominado receptivo, y es una pena que no tengamos una etiqueta tan clara como ésta de "end of pipe", tan adecuada para la comunicación en el imaginario colectivo. (Se necesita un buen publicista aquí, deberíamos pedirle uno a la Coca Cola). Actuamos sobre los procesos, que involucra a la gerencia en el sentido de que es una administración integral localizada y que no solo está integrada por los especialistas sino por toda la empresa en su sentido más amplio, y lo que obtenemos es una optimización de los procesos cuyo límite lógico natural o matemático es la iniciativa o la imagen del "zero waste emission".
Pero ahí no terminan las cosas. Pues después de los procesos están los productos. No hay que olvidar que los productos también son desechos, o acaso no lo son?, los productos también los tiramos. Acabamos de escuchar una afirmación extraordinariamente paradójica e interesante que dice que cada vez hay menos tóxicos, se liberan menos contaminantes al ambiente, pero sigue habiendo muchos tóxicos en los productos, y finalmente los productos también los tiramos. Así que, eventualmente, vamos a tener que tomar esto y quizá, más pronto de lo que imaginamos, qué hacemos con los productos?, aunque ya hay muchas iniciativas para considerar desde el principio qué insumos tomamos, al final de cuentas, todos los productos deberán ser reconsiderados en su naturaleza y, finalmente, tendríamos que llegar hasta la base de todo el proceso económico que lo fundamenta que es la 'necesidad'. Considerar todas las necesidades que estamos satisfaciendo, de un modo más o menos limpio, pero a fin de cuentas, son estas necesidades las que la determinan, y tendrán que ser sometidas a un proceso de reconstrucción social. Esto no es inmediato, pero es el horizonte en el que nos movemos.
Voy a presentarles unas reflexiones acerca de la problemática que se encuentra en la promoción de iniciativas de esta naturaleza. Son solamente algunas. Están relacionadas con ese perfil psicológico particular que tienen los hombres de empresa y en la interface que se produce entre ellos y los ambientalistas que promovemos este tipo de iniciativas. Ilustraré cuál es el estado actual de la regulación y gestión ambiental de la industria, de este esquema bidireccional en el que sólo trabajaban industria y gobierno en un aspecto bastante cerrado. Tenemos ahora que esto se rompe y se generan esquemas de autorregulación, iniciativas voluntarias, en las cuales aparecen nuevos actores, nuevos instrumentos, nuevos programas. Algunos provenientes de organizaciones internacionales, otros creados por las propias asociaciones industriales; empieza a haber entonces, un crecimiento muy importante de instrumentos, programas, herramientas, las normas ISO 14.000, la producción limpia, los temas de administración ambiental, la prevención de la contaminación, la ecoeficiencia y así estamos en ese medio. Ayer, en la presentación de un colega en la reunión de expertos de gobiernos, conté 8 términos diferentes en el lapso de 15 minutos.
Nos encontramos en una situación que he tratado de describir, de este tipo. A pesar del tratamiento formal en muchos instrumentos, iniciativas y políticas de gestión ambiental, la decisión final siempre la toma el hombre de empresa y la considera, como es lógico en su posición, como una decisión de negocios. Sí o no. Por qué si o por qué no. Cuándo si o cuándo no y a qué costo. En la relación que se tiene con la autoridad, y por supuesto esto está un poco más sesgado al caso de México, no intento universalizar las cosas, pero el mayor porcentaje de industrias mantiene todavía una cultura de trámite, de que las cuestiones ambientales son trámites que hay que cumplir con la autoridad y no hay todavía una cultura amplia de cooperación y adaptación de instrumentos de gestión y regulación. Esto puede parecer contradictorio, pero sin embargo, estimo que sea así. Lo que ocurre es que hay un efecto de contraste importante porque las más proactivas, que no son tan pocas, también son las más protagónicas, y por supuesto estamos en un momento en el cual eso tiene una difusión muy amplia y un impacto también muy importante dado que los resultados son impresionantes. Sin embargo, no son la universalidad, no solo en números.
Otro aspecto es el límite de las iniciativas del sector financiero. se han creado iniciativas que no tienen todo el éxito que se requiere porque no se adaptan a las condiciones de las empresas. Hay algunos casos que son muy demostrativos en este sentido, por ejemplo en México se ha creado un fondo con recursos de la Comisión de Cooperación Ambiental y de la CONCAMI, que es una asociación industrial, específicamente creado para proyectos de prevención de la contaminación. Esta es una iniciativa única, específicamente para estos términos, y creada en una organización empresarial con apoyo de una organización internacional y sin embargo, da resultados muy paradójicos. Porque por ejemplo, han aprobado una cantidad importante de créditos, sin embargo han rechazado muchos otros, y lo que es interesante es que ha creado razones nuevas para rechazar los créditos. Una es que, los planes que presentan no son de prevención de la contaminación, o sea que mucha gente todavía no tiene la visión del concepto de qué es lo que se busca y por lo tanto aunque el proyecto reúne todas las características positivas, garantías, organización, suficiencia técnica, simplemente, no es de prevención. Otra razón es que quizás los tenga, si es de prevención viene muy bien soportado técnicamente, pero financieramente no esta presentado en la forma adecuada. Eso quiere decir, que muchos proyectos de prevención de la contaminación para las instituciones financieras no tiene la estructura adecuada. En mi opinión esto quiere decir que no estamos acostumbrados a pensar que este tipo de proyectos deban presentarse como un plan de negocios y no como un plan de prevención de la contaminación. La diferencia es sutil pero es importante.
Entre las dificultades que se enfrentan en la promoción están las siguientes: hay deficiencia de actores, políticas e instrumentos, deficiencia en el sentido de "falta de". No hay suficientes actores. Pero por qué, es la pregunta. Porque esta iniciativa no ha llegado a ser una opción debida para el profesional que haga este trabajo; porque el individuo especialmente entrenado para ver áreas de oportunidad de reducción, todavía no es visto por los jóvenes profesionales, no lo consideran todavía un mercado rentable y tienen razón, porque todas las iniciativas iniciadas hasta ahora son gratuitas, y al ser gratuitas son pocas, es por esto que no estamos acostumbrados a ver el trabajo de estas personas como un mercado natural al que las empresas deben retribuir y, por lo tanto, los sectores de promoción que tenemos son gratuitos y carecen de la gente necesaria.
Lo mismo ocurre todavía con las políticas e instrumentos; esto tiene razones muy profundas. De las políticas, aunque en todos los países está vigente a raíz de las declaraciones de políticas ambientales, hay razones muy profundas. Detrás de la política, en el sentido cronológico de nuestra evolución mental, está la ley. La ley es lo último que se mueve, incluso después que el dinero. Y en la ley, tenemos una ambigüedad o una insuficiencia en la definición de lo que significa 'ambiental'. Qué es el ambiente entonces?. Pues el ambiente todavía sigue pensándose como se decía en los cursos de termodinámica elemental, que es eso que está afuera, y poco más allá, no tan lejos como para no verlo, es decir, los alrededores; esto es el ambiente. Para la ley, el ambiente cesa en la puerta de la empresa, adentro ya no es ambiente. Aquí hay una frontera jurídica muy importante, adentro es privado, afuera es público. Afuera tengo competencia, adentro es voluntario. Entonces, tenemos todavía una concepción que dice "lo que este adentro, no es el ambiente"; pero si es el ambiente, es el mismo ambiente. Esto nos limita mucho en el alcance de las políticas e instrumentos, y de aquí se derivan un montón de limitaciones conceptuales y legales. Aquí es donde digo que la percepción de la contaminación solo está relacionada con aspectos del área tecnológico ambiental. Escuchamos aquí números y cifras muy importantes en concepto de optimización y mejoras, y pareciera que esto no es así. Sin embargo, basta con verlo. Aquí dice prevención de la contaminación y aquí dice producción más limpia, estos son términos referidos y creados fundamentalmente desde el enfoque ambiental, entonces no están en un lenguaje de negocios. Esto es el negocio de no contaminar, y así hay que tratarlo. Para llegar a un empresario no hay que hacerlo con un programa de prevención o un proyecto de producción más limpia , sino con un plan del negocio de no contaminar. Y las cifras que vemos son de empresas muy grandes como la FIAT o la DUPONT, pero qué tiene que ver su realidad con respecto a una Pyme. Aunque en estos programas e iniciativas se hable de llegar a las pequeñas y medianas empresas, la verdad es que estamos llegando solo a las medianas y a las grandes, y muchas de las grandes han hecho el trabajo ellas solas. Es decir, se pagan el aprendizaje, arman su propio staff, entran en el proceso y lo hacen por sí mismas.
Entonces, aquí nos estamos limitando seriamente en la estrategia de producción. No tenemos iniciativas para la formación adecuada de cuadros en este sentido, aunque sí se ha incorporado esto en los planes de estudio de ingeniería; esto no es ingeniería, esto es mucho más, es administración, es negocios, es sociología, es demasiadas cosas. Entonces, no debe estar solo en los planes de una carrera. Nos encontramos en una situación donde se pueden ver varios nudos, pero ésta aparición de estos nuevos actores nos dificulta las cosas. Porque ahora, cuál es el rol de cada uno?, hay competencia?, quién lo va a hacer?. Lo harán las empresas, el gobierno, las organizaciones industriales, y para colmo, compiten entre sí. Por supuesto, estos son problemas para la aceptación y la implementación de las iniciativas y no queda muy claro entre ellos de qué se trata.
Uno de los indicadores es esta proliferación de términos y denominaciones y programas, que no son más que ligeras variantes o pequeños instrumentos dentro de un mismo concepto para el cual todavía no tenemos un nombre, es decir, producción más limpia, control de la contaminación y ecoeficiencia. Todavía no sabemos cuál es el género de esa especie. Estos nombres son como marcas que las diferentes organizaciones y actores han creado para sus iniciativas, para las formas en que las promuevan, pero nos sigue faltando un concepto integrador en ese sentido. Y por supuesto, la ausencia de precedentes. El mandato es "las cosas están bien como están". Las empresas manejan riesgos, y para manejar riesgos, uno debe ser prudente y conservador. Aunque la audacia es esencial, yo puedo ser muy revolucionario, muy agitador, puedo agitar las manos y decir muchas cosas pero los pies, eso sí, voy a tratar de tenerlos con mucho cuidado en un mismo lugar, son lo último que muevo. Esta es nuestra manera natural de comportamiento, la base de sustentación es lo último que se mueve.
Son muchos términos, muchos "ecos", pero la gente no sabe en qué consiste todo esto. Qué es lo que puede hacer uno. Bueno, existen muchos organismos en México como la Asociación Química Mexicana que maneja las cosas a su manera, una iniciativa GEMI que es transnacional; el Business Council for Sustainable Development; las Agencias de Cooperación Ambientales; La Fundación Alemana GTZ, las Uniones Industriales; las ONGs; las instituciones gubernamentales; las ISO 14.000. Pero esto, de qué se trata? Adónde van las cosas? Cuál es el orden, en qué esquema de referencia entran todas estas cosas?. Cuando nosotros vamos a un supermercado, y queremos unas gaseosas, unos licores, o alguna otra cosa para pasarla bien con los amigos, aunque llegamos a un lugar donde hay 200 marcas de cada uno, nada nos confunde porque sabemos perfectamente cuál es la función de cada uno. Tenemos un marco de referencia, sabemos qué va primero, qué va después, sabemos en qué orden van las cosas y sabemos lo que pasa si lo hacemos mal. Con esto estamos en un estado del arte donde no tenemos un marco de referencia, o por lo menos no está suficientemente difundido. Estamos fallando en esto. Y qué ocurre entonces? Bueno, una empresa empieza, primero que nada, llamando a un consultor que implante un sistema ISO 14.000, le cobra una millonada, y resulta que, cuando termina, le dicen que eso no es suficiente, y llega la procuraduría, le cancela y le dicen que por aquí no se empieza, que por ahí se termina. Aunque aluda que le han dicho que ese era el proceder correcto, para la procuraduría no era así, y él no lo sabía. Estamos en una estación de esta naturaleza.
El empresario se pregunta, primero que nada, si son buenos por qué son varios y si son varios, por qué son buenos. En qué se diferencian. Por dónde empezar. Con quién se contacta primero. Contacto primero al centro de producción limpia? Hasta dónde me puedo comprometer?, etc. Esto termina quedando insuficientemente claro para el industrial. Las problemáticas son la falta de información, en qué consisten las cosas, hay competencia entre los diferentes actores, hay diferentes nombres para las mismas cosas, y algo muy importante (aunque han empezado a crecer en una forma significativa), son los esfuerzos de cooperación y comunicación entre los diferentes actores, que han sido menores de los que los presuntos actores hacen hacia los mismos usuarios. Al no ponernos de acuerdo en el asunto, se genera un mensaje disperso y confuso, y por esto la gente no sabe cuál es la forma más adecuada de proceder.
Una propuesta para poner esto un poco más claro es un marco conceptual lo más sencillo posible, que nos lleve a considerar cuáles son las etapas básicas del escalamiento del desempeño ambiental. Primero que nada esté el cumplimiento de la norma. Como la norma evoluciona lentamente, tenemos que cumplirla, partimos de esto, por cuestiones de seguridad, de responsabilidad social y nos sirve para saber si estamos aquí o estamos en algún otro lado. Si no hemos superado esto, pues entonces concretémonos a esto. Por lo tanto, busquemos cuales son las herramientas que nos ayudan a cumplir con esto.
Con qué se continúa? Pues son las herramientas que nos presentan y nos promueven. Cuáles son éstas?. Las que me permiten entrar en un proceso de mejora continua. La ISO 14.000 no es esto, éste es un sistema generalizado, integral, esquemático y completamente profesional que sirve para una etapa ulterior. Por lo tanto yo puedo saber ubicar mis necesidades y buscar un programa o proyecto que se adapte a mis requerimientos. Producción limpia puede ser uno de ellos. Prevención de la contaminación puede ser otro. Y si mañana sale un señor con una nueva marca, no importa porque ya sabemos dónde estamos parados.
Cuál es la última etapa? Esta puede durar mucho tiempo, con los impresionantes resultados que estamos viendo como se puede llegar a esto; por partes, yendo de lo más fácil a lo más difícil, de lo que se paga más pronto a lo que se paga más tarde. Eliminamos el concepto de tecnologías limpias, este es muy feo. Duele inmediatamente. La tecnología es activo fijo, eso no se toca tan rápido. Un señor que llega aquí a vender tecnologías limpias es una persona que me está poniendo la casa patas para arriba. De entrada eso no vende, no es una gran idea. Es algo que está muy bien para los que las hacen, esto es algo a lo que se llega y no algo de lo que se parte.
Finalmente, estamos en una etapa de consolidación del desempeño ambiental, donde ya vienen las cuestiones de certificaciones, acreditaciones, y hay instrumentos y hay instancias para eso. Entonces podemos entender entre quiénes promueven y quiénes demandan. Con esto queremos significar que el proceso es inductivo. Cada paso impulsa el otro, con un ligero valor agregado. Podemos empezar con cosas sencillas como el reciclado y reuso de algunos materiales (hay algunos puristas que dicen que esto no es prevención, si hay residuos, ya no existe prevención). Después pasamos a la minimización. Vamos avanzando y poniendo los bloques uno sobre otro, hasta llegar a los instrumentos o a los estados superiores de desempeño ambiental consolidado y con esto, ya estamos en un momento dado, en posibilidades de certificar, homologar, acreditar y lograr ventajas de mercado. Fomentar el reconocimiento del desempeño ambiental es una demanda muy sentida de las empresas para que a lo que se haga, se le de algún valor, no sólo porque se haga a través de iniciativas de gobiernos, etc.
Hay una gran cantidad de cosas por hacer. Entonces nos encontramos en este proceso evolutivo pasando de un paradigma a otro. Nos queda una gran frontera por delante, que probablemente tengamos que recorrer bastante pronto y además, estamos inmersos en este proceso tan necesario e interesante de la prevención de la contaminación, o como ustedes gusten decirle.
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